El alquiler de temporada es una herramienta legal muy útil… si se usa bien. Redactamos contratos con causa de temporalidad justificada para que evites sanciones y fraudes de ley.
La clave de un alquiler de temporada válido está en la causa y en la redacción. Te ayudamos a hacerlo correctamente, sin atajos peligrosos.
Documentamos el motivo real de la temporalidad (estudios, trabajo, traslado) e incorporamos la prueba al contrato para que resista cualquier inspección.
Te explicamos qué figura corresponde a tu caso y sus implicaciones legales, fiscales y de licencias, para que no incurras en infracciones.
Cada contrato de temporada se redacta a medida del caso concreto. Nada de plantillas: documentamos la causa, fijamos la duración y blindamos las cláusulas para que la operación sea sólida ante la administración.
Quiero un contrato de temporadaTe redactamos un contrato de temporada blindado y conforme a la normativa de Barcelona.
El alquiler de temporada se destina a una necesidad temporal y justificada del inquilino (estudios, trabajo, tratamiento médico), no a su residencia permanente. Se rige por los pactos del contrato y la LAU como uso distinto del de vivienda, sin las prórrogas obligatorias de hasta 5 años.
Porque si no existe una causa real y documentada de temporalidad, la administración o un juez puede considerar que es un alquiler de vivienda habitual encubierto, con las consecuencias legales y económicas que ello implica, especialmente en Barcelona.
No. El alquiler turístico requiere licencia y se rige por normativa específica. El de temporada cubre estancias medias (meses) por motivos concretos. Confundirlos puede acarrear sanciones graves; te ayudamos a usar la figura correcta.
No de forma fraudulenta. Lo que hacemos es encajar correctamente operaciones que realmente son temporales, documentando la causa para que el contrato sea válido y resista una inspección.