El contrato de arras es el documento que compromete tu dinero. Lo revisamos o redactamos para blindar tu posición antes de que sea demasiado tarde.
Una plantilla genérica descargada de internet puede dejarte sin protección y sin tu dinero. Cada cláusula de las arras tiene consecuencias económicas reales.
El contrato de arras es el momento más delicado de toda la compraventa de una vivienda: cuando lo firmas, ya estás comprometiendo entre el 5% y el 10% del precio. Sin embargo, es habitual que la inmobiliaria entregue un modelo estándar redactado para proteger al vendedor, con plazos cortos para conseguir la hipoteca y sin condición suspensiva. Si no llegas a tiempo de obtener la financiación o aparece una carga en la comprobación del inmueble, puedes perder la señal. Revisar o redactar correctamente las arras es la inversión más rentable de toda la operación.
Definimos el tipo de arras que mejor protege tus intereses según seas comprador o vendedor, evitando quedar atado a una compra o perder la señal injustamente.
Incluimos condiciones suspensivas que te permiten recuperar la señal si el banco no concede la financiación, blindando tu dinero ante imprevistos bancarios.
Sabemos que en una compraventa el tiempo apremia. Por eso ofrecemos un servicio express: nos envías el borrador de arras y te devolvemos un informe con observaciones y la versión corregida en menos de 48 horas laborables.
Revisar mis arras yaNo todas las arras son iguales: el tipo que firmes determina qué pasa si la operación se rompe.
Permiten a cualquiera de las partes desistir: el comprador pierde la señal y el vendedor la devuelve duplicada. Las más habituales y flexibles. Reguladas en el art. 1.454 del Código Civil.
Confirman el contrato como pago a cuenta. Si una parte incumple, la otra puede exigir el cumplimiento forzoso o resolver con indemnización. No permiten desistir libremente.
Fijan una penalización por incumplimiento, pero sin facultad de desistir: la parte cumplidora puede reclamar además el cumplimiento del contrato. Útiles para reforzar el compromiso.
Envíanoslo y lo revisamos con urgencia para que firmes con total seguridad.
El contrato de arras es un acuerdo previo a la compraventa por el que comprador y vendedor reservan la operación y el comprador entrega una señal a cuenta del precio. Fija el precio, el plazo para firmar la escritura y las consecuencias si una parte se echa atrás. Es el primer documento que compromete tu dinero, por eso conviene revisarlo antes de firmar.
Las arras penitenciales permiten desistir del contrato perdiendo la señal (comprador) o devolviéndola duplicada (vendedor). Las confirmatorias son una parte del precio y, si una parte incumple, la otra puede exigir el cumplimiento forzoso o una indemnización. Existen además las arras penales. Elegir mal el tipo puede costarte la operación o tu dinero.
Solo recuperas la señal si el contrato incluye una cláusula de condición suspensiva por no concesión de financiación, correctamente redactada y con plazo. Sin ella, puedes perder todo lo entregado aunque el banco te deniegue la hipoteca. Por eso es crítico revisar las arras antes de firmar.
Lo habitual es entre el 5% y el 10% del precio de compraventa, aunque es negociable. Te ayudamos a fijar un importe que te proteja sin comprometer en exceso tu liquidez ni dar ventaja a la otra parte.
Sí. La señal entregada en arras se considera un pago a cuenta y se descuenta del precio total en la firma de la escritura pública de compraventa. Si la operación no llega a buen puerto, el destino de la señal depende del tipo de arras pactado.
En las arras penitenciales el vendedor debe devolverte el doble de la señal entregada. En las confirmatorias puedes exigir judicialmente el cumplimiento del contrato (que te venda) o una indemnización por daños. Te asesoramos sobre la vía más conveniente.
Sí. Disponemos de un servicio de revisión y redacción de arras en menos de 48 horas laborables para que no pierdas la oportunidad sobre el inmueble.