Un buen contrato es tu mejor seguro contra impagos y conflictos. Redactamos arrendamientos de vivienda habitual sólidos y adaptados a la normativa de Barcelona.
La mayoría de los problemas de un alquiler nacen de un contrato mal redactado. Blindamos cada cláusula para proteger tu inmueble y tu cobro.
Alquilar una vivienda en Barcelona ya no es lo que era: la Ley de Vivienda, la declaración de zona de mercado tensionado y la limitación de la renta han convertido un simple contrato en un documento que, mal hecho, puede acarrear sanciones, rentas que no se pueden actualizar y desahucios eternos. Un contrato de arrendamiento profesional protege tu inversión, asegura el cobro y reduce drásticamente el riesgo de morosidad. Si tu caso no es una vivienda habitual, revisa también nuestros servicios de alquiler de temporada y alquiler de local comercial.
Redactamos la actualización de la renta conforme a los límites legales y al índice de referencia aplicable en zonas tensionadas, garantizando su validez.
Configuramos fianza, garantías complementarias, avales y seguros de impago dentro de los límites legales para minimizar el riesgo de morosidad.
La normativa de vivienda cambia con frecuencia y Barcelona aplica reglas específicas de zona tensionada. Cada contrato que redactamos cumple la LAU y la normativa autonómica vigente, evitándote nulidades y sanciones.
Quiero un contrato seguroCada cláusula tiene un objetivo: que cobres, que recuperes tu vivienda y que cumplas la ley.
Importe conforme a zona tensionada, depósito en el INCASÒL, avales y seguros de impago dentro de los límites legales.
Plazos de la LAU, prórrogas obligatorias y tácitas, preaviso y penalización por desistimiento anticipado.
Causas de resolución, cláusula de pago, prohibición de subarriendo y protocolo ante la falta de pago.
Destino de vivienda habitual, régimen de obras, conservación y normas de convivencia de la comunidad.
IBI, comunidad, suministros, tasa de basuras y derramas claramente asignados a cada parte.
Inventario fotográfico del mobiliario y estado, lecturas de contadores y acta de entrega de llaves.
Protege tu vivienda con un contrato profesional adaptado a la normativa de Barcelona.
La actualización debe pactarse expresamente y respetar los límites legales vigentes y el índice de referencia aplicable (el índice estatal de referencia para la actualización de los alquileres). Redactamos la cláusula conforme a la normativa para que sea válida y exigible cada año.
En vivienda habitual la fianza legal es de una mensualidad y debe depositarse en el INCASÒL. Además puedes pactar garantías adicionales (depósito, aval bancario o seguro de impago) con el límite, para arrendadores que sean grandes tenedores o en zona tensionada, de dos mensualidades. Te configuramos el esquema más seguro y legal.
Sí. Barcelona está declarada zona de mercado residencial tensionado, lo que limita el precio del alquiler según el índice de referencia y el contrato anterior. Verificamos si tu inmueble está afectado y fijamos una renta conforme a la ley para evitar sanciones.
El arrendatario tiene derecho a prórrogas obligatorias hasta 5 años (7 si el arrendador es persona jurídica), más una prórroga tácita posterior. Redactamos el contrato dejando claros los plazos, las prórrogas y las causas de no renovación.
Tras el primer impago conviene requerir formalmente el pago y, si no se regulariza, interponer una demanda de desahucio por falta de pago con reclamación de rentas. Un contrato bien redactado, con garantías y cláusulas de resolución claras, acelera mucho el procedimiento. Te acompañamos en todo el proceso.
Sí, la renta del alquiler de vivienda tributa como rendimiento del capital inmobiliario en el IRPF, pero puedes deducir gastos (IBI, comunidad, seguros, intereses, reparaciones) y aplicar una reducción sobre el rendimiento neto cuando se destina a vivienda habitual, mayor aún en zonas tensionadas con rebaja de renta. Lo integramos con tu planificación fiscal.
Salvo pacto en contrario, el IBI y los gastos de comunidad corresponden al propietario y los suministros (agua, luz, gas) al inquilino. Todo esto debe quedar expresamente regulado en el contrato; lo redactamos para evitar conflictos futuros.