El contrato de arras compromete el 5%-10% del precio. Estos son los errores que más dinero cuestan y cómo blindarte antes de firmar.
Compraventa · Actualizado en octubre de 2026 · 6 min de lectura
El contrato de arras es el primer documento que compromete tu dinero en una compraventa. Un error en sus cláusulas puede costarte la señal entera. Estos son los fallos más habituales:
Las penitenciales permiten desistir perdiendo/duplicando la señal; las confirmatorias obligan a cumplir. Firmar el tipo equivocado te puede atar a una compra o dejarte sin protección.
Sin una cláusula que te permita recuperar la señal si el banco no concede la financiación, puedes perderlo todo. Es el error más caro.
Un plazo demasiado corto para conseguir la hipoteca juega en tu contra. Debe ser realista.
Firmar sin revisar la nota simple y las cargas del inmueble es asumir deudas ajenas. Conviene una revisión previa.
Deja claro quién paga notaría, Registro, impuestos y plusvalía.
Un modelo genérico rara vez contempla tu situación y suele proteger al vendedor.
Es la inversión más rentable de toda la operación. Un abogado revisa o redacta tus arras y te evita disgustos.
Solo recuperas la señal si el contrato incluye una condición suspensiva por no concesión de financiación correctamente redactada. Sin ella, puedes perder lo entregado.
Lo habitual es entre el 5% y el 10% del precio, aunque es negociable.
Si se pacta una revisión previa o una condición ligada a la situación registral, sí. Por eso conviene revisar el inmueble antes de firmar.
Las penitenciales permiten desistir perdiendo o duplicando la señal; las confirmatorias obligan a cumplir e indemnizar daños; las penales fijan una penalización. Si no se especifica, los tribunales suelen interpretarlas como confirmatorias: un error caro.
No es obligatorio, pero es lo habitual para reservar el inmueble y fijar condiciones. Otras figuras como el contrato de reserva tienen efectos distintos; conviene saber exactamente qué estás firmando.
Puedes, pero es donde más dinero se pierde: condiciones de financiación mal redactadas, plazos ambiguos o cargas no comprobadas. Una revisión previa cuesta poco frente al riesgo de perder la señal.
Las revisamos en menos de 48 horas y blindamos tu señal antes de que firmes.