Una derrama aprobada o una deuda de comunidad pueden costarte miles de euros tras la compra. Esto es lo que debes revisar.
Compraventa · Actualizado en octubre de 2026 · 5 min de lectura
Al comprar un piso no solo adquieres la vivienda: entras en su comunidad de propietarios, con sus cuotas, sus normas y, a veces, sus sorpresas.
Exige el certificado de deudas de la comunidad. El comprador puede responder de las cuotas pendientes del año en curso y los tres anteriores.
Una derrama (obras de rehabilitación, ascensor, fachada) aprobada antes de la compra puede recaer sobre ti aunque no la hayas votado. Revisa las actas de las juntas.
Todo esto forma parte de la revisión previa en cualquier compraventa y, en edificios, de la due diligence.
El piso responde de las cuotas del año en curso y los tres anteriores, por lo que conviene exigir el certificado de estar al corriente y retener o descontar cualquier deuda.
Sí. Si la junta aprobó una derrama para obras antes de tu compra, puede recaer sobre ti. Por eso revisamos las actas antes de firmar.
Con el certificado de estar al corriente de pagos, que el vendedor debe aportar en la firma. El comprador responde de la anualidad en curso y de las anteriores según la ley.
Si la derrama se aprobó en junta antes de tu compra, corresponde a quien era propietario en ese momento, salvo pacto; pero conviene comprobar las actas para evitar sorpresas.
Las últimas juntas, para conocer derramas aprobadas o previstas, obras, litigios, cuotas y el estado del fondo de reserva. Las revisamos dentro de la due diligence.
Revisamos las deudas, derramas y estatutos de la comunidad antes de que firmes.